Una de las grandes satisfacciones que da el vivir fuera de Venezuela es saber que los impuestos de uno no servirán para pagarle el sueldo a los esbirros de Venezolana de Televisión, RNV, y demás medios Públicos, los cuales hablan de "Dictadura Mediática" sin siquiera darse cuenta que la única dictadura mediática es la de ellos, que utilizan los recursos del Estado como si estuviesen todos al servicio de Chávez y del PSUV.
En el país donde vivo, una utilización tan partisana de las ondas y espacios públicos traería la demisión inmediata del director del medio y del ministro encargado. Pero como Venezuela ya no es país, sino que es un conglomerado de circo, con liga de improvisación, teatro, películas de Oliver Stone, realismo mágico y fascismo tropical, y como que no tengo voz en el entierro de cómo se utilizan los impuestos de los venezolanos, pues exploro con más ligereza que rabia los asombrosos portales de noticias chavistas.
La noticia más graciosa del día de hoy es que Chávez se dejó de tonterías y decidió, por fin utilizar su talento para encauzar al país en algo en lo que definitivamente nadie le gana. Aprovechando que Guy Laliberté, el fundador del Cirque du Soleil se encuentra en estos momentos en Kazakhstan esperando su turno para ser el primer turista del espacio, Chávez lanza la noticia de que abrirá una escuela de Circo.
La segunda noticia interesante es la de la PTJ, a la que los chavistas le cambiaron el nombre por uno cuya sigla se parece a la de la antigua Unión Soviética, incautaron 1750 cajas de carne bovina que, según la reseña de VTV, está valorada a un precio real de 1500 BsF. La buena noticia es que la carne está sumamente barata en Venezuela. La otra es que los ladrones trabajan bastante por poca ganancia: se reseña que eran 6 en repartirse el botín!
La tercera noticia que me llamó la atención es en realidad un conjunto de videos y noticias. VTV le dedica una retaila de títulos a Carlos Ocariz.
El primero, del 16/9/09 es un video de las calles de Petare llenas de basura. El segundo, es una denuncia del 17/9/09 contra Ocariz por malversación de fondos, en la cual, casualmente, se comienza a hablar de inhabilitar políticamente al joven Alcalde. Lo interesante de la noticia es que la concejal del PSUV indica indignada que "Al municipio Sucre se le aprobó 658000Bs para cubrir los gastos del año 2009"...658000Bs?!? Para un municipio con un millón de habitantes? La Concejal pretende resolver el problema de la basura pagando menos de 1Bs al año por habitante?En la página de la misma noticia aparecen otras reseñas, todas destinadas a las malas acciones de Carlos Ocariz.
Ni hablemos de YVKE Mundial quien le dedica múltiples noticias de maldades que ha hecho el Alcalde.
Mi conclusión: el gobierno le puso el ojo a Ocariz. Lo extraño es que nadie en la oposición haya hecho la misma cosa, Ocariz es invisible en noticias y portales opositores.
La última noticia que reseño de VTV es un video de unos niños en el regreso a clases. El video está muy bien, la animadora entrevista a los muchachitos contentos en distintas escuelas...los niños juegan con unos nuevos computadores, cantan el himno completico, se sientan tranquilitos a tomar su desayuno en una escuela bolivariana y reciben un maletín con útiles escolares en Santa Rosalía. Todo está muy bien...hasta que dos figuras aparecen rápidamente al final del video. No se sabe quiénes son, pero si que tienen la inefable chaquetica y cachucha rojas,... igualitas a las que reparten en las marchas del PSUV.
Hasta la próxima entrega!
Bienvenido(a) a mi blog. Aquí observo, opino, cuento. Al principio de los años 90, escribía en una lista de distribución llamada Atarraya mis recuerdos y vivencias cotidianas e intrascendentes, para que no se me olvidaran. He recogido en este espacio algunos de aquellos escritos, con la fecha inicial de envío y desde el 2005 los completo con cuentos, historias y opiniones cotidianas.
Sunday, September 20, 2009
Sunday, September 06, 2009
La otra cara del No Más Chávez
Un amigo me pide las fotos de mi ciudad de la marcha No Más Chávez del Viernes. Le digo que no tengo porque no fui. Se asombra porque conoce mi militantismo, me pregunta cuál es la excusa. Le digo que ninguna, no fui porque no estaba de acuerdo con la marcha. No me pregunta porqué, creo que el también tiene las mismas impresiones, me dice simplemente que dadas las pocas oportunidades que tengo de marchar en el exterior, he debido ir de todas maneras. No le falta razón: por una vez que podía, perdí mi oportunidad de protestar.
¿Pero porqué, dirán Uds, no estaba de acuerdo con la marcha?
Porque me pareció contraproducente y mal calculada.
Antes que nada la marcha le hace sombra a otra marcha que era la verdaderamente importante: la que tuvo lugar en Caracas al día siguiente para reafirmar el derecho a la protesta. Tan sólo una semana antes, el gobierno de Chávez se dió el lujo de gasear, perdigonear, dictar auto de detención a organizadores de la marcha contra la Ley de Educación y sacar a la Fiscal General dando unas declaraciones fascistas que criminalizan el derecho a la protesta.
Ante esos hechos, los venezolanos debían decirle estruéndosamente a Chávez y al mundo que Carajo!, no nos la calamos. La marcha del Sábado debía ser multitudinaria y el ápice de la protesta. Por otro lado cuando se organizan al mismo tiempo decenas o centenas de pequeñas marchas alrededor del globo con un mensaje simplista, gana visibilidad ese mensaje simplista y el mensaje verdadero, ese que dice que no hay que aceptar que un gobierno limite las libertades civiles, ese queda diluido por la forma, por los carruseles de fotos de expatriados protestando felices en toda libertad alrededor del mundo.
En realidad el mensaje es simplista y no lo es, dependiendo de quién lo vehicule. Está cargado de connotación cuando el que lo transmite es el organizador colombiano, cansado de que Chávez siga entrometiéndose en su país y afectando su vida cotidiana. Es decir, el que los colombianos y los latinoamericanos en general se digan estar hartos del petroexpansionismo de Chávez es perfectamente legítimo y, en tal caso, la frase de "No más Chávez" recoge en tres palabras la complejidad de la protesta.
Pero cuando es dicho por venezolanos como yo, el "No más Chávez" se puede interpretar como que hay que salir de Chávez de cualquier manera y que una vez hecho, todos nuestros problemas estarán resueltos. Éso es falso, porque el problema de Venezuela no es Chávez, son los múltiples elementos que hicieron posible a Chávez. No más Chávez podría ser tener a alguien en el poder como Diosdado Cabello, Luisa Ortega de Torquemada, o una dictadura militar mucho más feroz que la chavista. El No más Chávez es un razonamiento a corto plazo que no da propuestas y que le da municiones a aquellos que indican que la única propuesta de la oposición es salir de Chávez.
Hoy, Milagros Socorro, quien es una de mis columnistas preferidas, habla en su crónica del No Más Chávez como un grito de pueblos contra el autoritarismo, personalismo y populismo continuista, grito que es ahora contra Chávez, pero que será, quizás, después, contra Berlusconi, Sarcozy, Putin e incluso el propio Uribe. En la teoría, Milagros tiene razón, pero en la práctica las marchas fueron casi exclusivas de integrantes de la diáspora venezolana, casi siempre joven y bien educada, que todo el mundo sabe que es abrumadoramente anti-Chavista. En pocas palabras, las marchas no atrajeron nuevos convencidos contra Chávez.
Me dirán que siempre vale la pena desenmascarar a Chávez en la opinión pública mundial. Tienen razón, siempre y cuando el mensaje sea positivo, tenga impacto y no sea contraproducente dentro de Venezuela. Respecto a Venezuela, la marcha el día antes probablemente afectó la participación de la marcha local. Y, respecto al impacto, siempre lo evalúo estudiando mis noticias locales. El Sábado busqué inutilmente en los sitios de noticias locales, regionales o nacionales y en los noticieros locales o nacionales alguna mención de la marcha No Mas Chávez.....nada. Y hoy busco igualmente sobre alguna mención de la marcha de ayer. De nuevo ...nada. Aquí en Canadá, el impacto de ambos eventos fue prácticamente nulo.
En conclusión, aquel que tuvo la idea de impulsar la marcha No Más Chávez justo antes de la gran marcha a favor del derecho a la protesta en Venezuela pensó en la situación de Colombia, Bolivia y Honduras pero no pensó en Venezuela.
Con ideas así y un "timing" así, los venezolanos nunca terminaremos de salir de Hugo Chávez.
¿Pero porqué, dirán Uds, no estaba de acuerdo con la marcha?
Porque me pareció contraproducente y mal calculada.
Antes que nada la marcha le hace sombra a otra marcha que era la verdaderamente importante: la que tuvo lugar en Caracas al día siguiente para reafirmar el derecho a la protesta. Tan sólo una semana antes, el gobierno de Chávez se dió el lujo de gasear, perdigonear, dictar auto de detención a organizadores de la marcha contra la Ley de Educación y sacar a la Fiscal General dando unas declaraciones fascistas que criminalizan el derecho a la protesta.
Ante esos hechos, los venezolanos debían decirle estruéndosamente a Chávez y al mundo que Carajo!, no nos la calamos. La marcha del Sábado debía ser multitudinaria y el ápice de la protesta. Por otro lado cuando se organizan al mismo tiempo decenas o centenas de pequeñas marchas alrededor del globo con un mensaje simplista, gana visibilidad ese mensaje simplista y el mensaje verdadero, ese que dice que no hay que aceptar que un gobierno limite las libertades civiles, ese queda diluido por la forma, por los carruseles de fotos de expatriados protestando felices en toda libertad alrededor del mundo.
En realidad el mensaje es simplista y no lo es, dependiendo de quién lo vehicule. Está cargado de connotación cuando el que lo transmite es el organizador colombiano, cansado de que Chávez siga entrometiéndose en su país y afectando su vida cotidiana. Es decir, el que los colombianos y los latinoamericanos en general se digan estar hartos del petroexpansionismo de Chávez es perfectamente legítimo y, en tal caso, la frase de "No más Chávez" recoge en tres palabras la complejidad de la protesta.
Pero cuando es dicho por venezolanos como yo, el "No más Chávez" se puede interpretar como que hay que salir de Chávez de cualquier manera y que una vez hecho, todos nuestros problemas estarán resueltos. Éso es falso, porque el problema de Venezuela no es Chávez, son los múltiples elementos que hicieron posible a Chávez. No más Chávez podría ser tener a alguien en el poder como Diosdado Cabello, Luisa Ortega de Torquemada, o una dictadura militar mucho más feroz que la chavista. El No más Chávez es un razonamiento a corto plazo que no da propuestas y que le da municiones a aquellos que indican que la única propuesta de la oposición es salir de Chávez.
Hoy, Milagros Socorro, quien es una de mis columnistas preferidas, habla en su crónica del No Más Chávez como un grito de pueblos contra el autoritarismo, personalismo y populismo continuista, grito que es ahora contra Chávez, pero que será, quizás, después, contra Berlusconi, Sarcozy, Putin e incluso el propio Uribe. En la teoría, Milagros tiene razón, pero en la práctica las marchas fueron casi exclusivas de integrantes de la diáspora venezolana, casi siempre joven y bien educada, que todo el mundo sabe que es abrumadoramente anti-Chavista. En pocas palabras, las marchas no atrajeron nuevos convencidos contra Chávez.
Me dirán que siempre vale la pena desenmascarar a Chávez en la opinión pública mundial. Tienen razón, siempre y cuando el mensaje sea positivo, tenga impacto y no sea contraproducente dentro de Venezuela. Respecto a Venezuela, la marcha el día antes probablemente afectó la participación de la marcha local. Y, respecto al impacto, siempre lo evalúo estudiando mis noticias locales. El Sábado busqué inutilmente en los sitios de noticias locales, regionales o nacionales y en los noticieros locales o nacionales alguna mención de la marcha No Mas Chávez.....nada. Y hoy busco igualmente sobre alguna mención de la marcha de ayer. De nuevo ...nada. Aquí en Canadá, el impacto de ambos eventos fue prácticamente nulo.
En conclusión, aquel que tuvo la idea de impulsar la marcha No Más Chávez justo antes de la gran marcha a favor del derecho a la protesta en Venezuela pensó en la situación de Colombia, Bolivia y Honduras pero no pensó en Venezuela.
Con ideas así y un "timing" así, los venezolanos nunca terminaremos de salir de Hugo Chávez.
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