Sunday, April 17, 2011

Cuento repetido: Domingo de Ramos

Hoy es Domingo de Ramos y yo tenía ganas de escribir un cuento sobre mis domingos de ramos....después me acordé que ya lo había escrito! Está, en alguna parte escondido en el fondo de mi blog.


He decidido entonces hacer de vez en cuando como las televisoras que hacen "re-run" durante el verano...jaja.
Para que aquellos que no hayan leido ciertos cuentos, tengan la oportunidad de hacerlo.

Por el momento, aquí está Domingo de Ramos:


http://cuentosintrascendentes.blogspot.com/2008/03/domingo-de-ramos.html

Saturday, April 09, 2011

La segunda historia de "Incendies"

Será un cliché pero la realidad es a menudo más asombrosa que las historias inventadas. hace tan sólo unos días les dije que me había quedado fascinada con la película "Incendies", cuya traducción es, literalmente, "incendios". El título hace referencia no sólo al incendio físico de un episodio clave de la película, sino a los incendios de vida, que terminan arrasando con todo.

Pues bien, Incendies, la película, está basada en una obra de teatro creada por un autor libano-quebequence llamado Wadjid Mouawad.
Mouawad crea una nueva obra teatral llamada Des Femmes(Mujeres) que debía cerrar la próxima sesión del TNM (Teâtre du Nouveau Monde). Hasta allí, todo está bien. El problema es que uno de los personajes invitados a participar en la obra es Bertrand Cantat.
Irónicamente, dado el nombre de la obra, Cantat es el ex-amante y asesino de la actriz Marie Trintignant, quien muere a los 41 años de edad, en el año 2003, de 19 golpes dados por Cantat en una pelea de celos bajo el efecto del alcohol. La defensa de Cantat era que ambos peleabany estaban borrachos y que se trató de un lamentable accidente. Cantat es sentenciado a 8 años de prisión por homicidio involuntario, de la cual sale al cabo de la mitad de la pena. Es decir, Cantat, en estos momentos, es un hombre libre.

La controversia sobre la participación de Cantat comienza en Montreal. De hecho, en Francia, la cuna de todos los actores del trágico episodio, nadie parecía haberle dado importancia. Aquí no, aquí, a penas se supo la noticia, el público estaba literalmente furioso y el TNM, que en un principio consideraba completamente normal que Cantat participara, tuvo que echarse para atrás. 

Los sucesos han creado una gran discusión sobre el rol del perdón en nuestras sociedades. Hay quienes dicen que Cantat pagó su deuda a la sociedad y que por lo tanto tiene derecho  a rehacer su vida y que ponerlo en una lista negra atentaría contra sus derechos humanos. El argumento es que el no hacerlo equivaldría a un castigo de por vida de una sociedad que no cree en la redención ni en la integración de los presos.

Por otro lado hay quienes piensan que el crimen de Cantat es tan monstruoso que la sociedad no puede simplemente decir "aquí no ha pasado nada" y, en el fondo, el que decide, es el público que compra la entrada a la obra.

Mientras tanto, la controversia se ha extendido a Wadji Mouawad, a quien se le tilda de falta de sensibilidad por haber escogido a Cantat para la obra. Aquí les transcribo extractos de la carta abierta de un periodista local.


Querido Wadji Mouawad, gran dramaturgo quebecense,

cada quien es libre de vivir su vida como quiera; cada quien es libre de escoger los amigos que quiere. Con respecto a la amistad, cuáles son las reglas? Evidentemente estamos en lo arbitrario...

Pero si uno de mis amigos matara a golpes a su compañera, dejaría de ser mi amigo. Por razones evidentes ya que no hay atenuantes por un tal gesto...y si por casualidad yo decidiera, en privado, seguir siendo amigo de un tipo qu mató a su novia a golpes, seguramente no pondría a mi ex-amigo en una vitrina en una de mis obras del TNM. Me daría una cierta pena.

Pero bueno, cada quien tiene sus criterios de amistad, Uds definieron los suyos.

Entendámonos: Ud tiene todo el derecho de poner en escena a un hombre que le pegó a su mujer y que la "amó" hasta la muerte. Yo no reconsidero ese derecho: el desgraciado pagó su deuda, como cada quien sabe. Pero yo tengo el derecho de considerar que al ejercer ese derecho Ud se está comportando como un gran imbécil. El genio artístico no lo excusa todo. 

Y Ustedes, queridos lectores, qué piensan? 

Friday, April 01, 2011

Retrato de una sociedad. Capítulo 1: el país de las Misses



Mido un metro cincuenta y ocho pero nunca me consideré chiquita hasta el día en el que me fui a medir mi vestido de novia. Ése día me encontré con un magnífico ejemplar del género femenino, montada encima de un pedestal de modista y mirándose frente a un espejo . Tenía los ojos muy maquillados, el pelo de medio largo que recordaba vagamente una imagen egipcia, los labios muy rojos y las mejillas exageradas por el colorete. Pero lo que me impresionó fue la estatura; de hecho, ayudada por unos afilados tacones de doce centímetros y el taburete de la modista, Pilín León me sacaba casi dos cabezas.
Años más tarde vería en una entrevista de la televisión suiza a Osmel Sousa en la que se le preguntaba porqué las Misses debían sera todas altas. Osmel respondió que era porque las mujeres chiquitas eran desproporcionadas. A la pregunta de porqué no había habido Miss Venezuelas de color, respondía que lamentablemente la raza africana que había llegado a Venezuela no era muy bonita. Finalmente, a la pregunta de qué le respondía a aquellos que criticaban al Miss Venezuela por ser un concurso de belleza, indicaba que de todas aquellas que durante decenios habían criticado el certamen, el no sacaba ...ni una triste candidata...

Sólo en Venezuela puede alguien darse el lujo de burlarse tan abiertamente de la rectitud política. Se podrá decir cualquier cosa de Osmel Sousa, pero nunca que falta de sinceridad.

Ahora bien, ese metro cincuenta y ocho con el que he vivido toda la vida, parece darle una cierta razón a Osmel, no porque considere que sea desproporcionada, sino porque me inhabilitó para siempre  a aspirar a cualquier concurso de belleza. Por lo tanto, cuando en pocos momentos me pronuncie en contra del certamen, muchos pensarán que quizás la tesis de Osmel es acertada, y que si hubiese heredado la estatura de mi padre, a lo mejor no estaría criticando su obra en unos cuentos intrascendentes.

Pero la genética no quiso premiarme de esa manera, así que nunca sabremos si mi opinión hubiese sido distinta. Mi opinión no reposa sobre la participación de las Misses al certamen de belleza ni la celebración del mismo, ya que en el fondo, el certamen no es más que uno de los tantos medios de explotar una ventaja dada por la naturaleza. Mi opinión critica más bien la sociedad venezolana que le da un puesto tan importante al concurso y a todo lo que sea apariencia física en la vida cotidiana.

En Venezuela, el crescendo de los peores insultos va de fea, a gorda, a vieja. Como si lo más terrible que se le pueda decir a una mujer es que demuestre su edad o que está pasada de kilos. En Venezuela, la belleza es tan importante, que hasta las mujeres más revolucionarias consideran la cirujía plástica como un bien social, al cual todos deberían tener derecho. No les falta razón ya que en un país donde la belleza es el valor más preciado y sin el cual es difícil tener igualdad de oportunidades, obtener el valor termina siendo una necesidad básica, tan importante como el derecho a la medicina o a la educación.

Pero porqué es tan grave ese girar alrededor de la belleza? Por varias razones. Antes que nada, la belleza es un bien individual y no colectivo. Por lo tanto, al empujarlo, se exhacerba el individualismo, siendo un individualismo, además, que nada aporta al conjunto de la sociedad. En segundo lugar, porque una sociedad se define por sus valores, y la belleza es un valor efímero y superficial, con el que se nace, que no se adquiere y que al final se pierde, a pesar de los muchos esfuerzos. Finalmente, porque al enfocarlo todo hacia la belleza, la sociedad se vuelve totalmente superficial y se olvida de los otro valores, mucho más profundos e importantes, que deberían ser vehiculados para tener un mejor país.

No es casualidad que el país de la belleza terminara eligiendo a un Hugo Chávez. No es casualidad porque la elección de Chávez obedece inicialmente a un impulso, un poco infantil, de creer en el cambio, así todos los parámetros indicaran que el cambio no sería para mejor. Sólo una sociedad de valores superficiales se deja embaucar con ese tipo de personaje.

Para que Venezuela eche pa'lante no sólo hay que cambiar a Chávez, sino cambiar de valores. Créanmelo, seremos un país mejor cuando nos olvidemos del Miss Venezuela.