Tuesday, February 15, 2011

La revolución y las toallas sanitarias




Aquí las hay rosadas, anaranjadas, pequeñas o grandes, para el día, para la noche, con alas o sin ellas. Para los primeros o los últimos días o los días del medio, o los días que no son sino días por si acaso. Las hay en mini-envases o en paquetes de a 28, o de a 14, 12, o 6. Las hay en las farmacias, en los supermercados y en los baños públicos. Las hay rebajadas y a precio normal y cuando una no consigue el tipo que le gusta, la empleada del comercio se excusa y le hace a una un voucher.


Las toallas sanitarias son unas compañeras fieles que nos acompañan por lo menos durante quarenta años de nuestras vidas. Forman parte de las cosas medio secretas que las mujeres entienden con una mirada, que no se discuten mucho en público, o, por lo menos, que no se discutían. Otra cosa más que ha cambiado el gobierno de Chávez!

De hecho, en Venezuela ha faltado azúcar, leche, carne, caraotas, café, harina pan, pero, desde que tengo uso de razón, nunca han faltado toallas sanitarias ni otros productos de higiene cotidiana. Ese tipo de productos escaseaban en Cuba, o en los países del entonces bloque soviético, pero nunca en Venezuela.

No es casualidad, entonces, que sea ahora, a medida que la revolución acentúa la cadencia con más expropiaciones y controles, que hayan desaparecido del mercado las toallas sanitarias.


La razón de la escasez es probablemente los excesivos controles: no se puede querer controlar ad-infinitum la economía sin tener al final ese tipo de resultados. Menos dólares a la diposición de compañías para la importación ya sea del producto o de la materia prima, significa que, tarde o temprano, se tiene escasez. 


He estado algunos días a la espectativa esperando a ver cómo reacciona el gobierno ante la situación. Al principio, se hizo oidos sordos a las protestas crecientes de las mujeres venezolanas. Sin embargo, ya hoy tenemos un preludio de cuál es la política a seguir: hoy aparece en Aporrea un artículo indicando que se trata de un atropello creado a propósito por aquellos que fabrican o importan las toallas. El artículo termina llamando incluso al Presidente Chávez para que tome cartas en el asunto y sugiere que quizás haya que importarlas masivamente como se hizo con productos alimenticios en el pasado. En conjunción con el artículo, varias voces de mujeres chavistas han pasado la información por twitter, indicando que se trata de un problema de oposición!


No les falta razón en interpelar al Presidente porque esta es realmente una razón de Estado. De hecho, Chávez no quiere vérselas con millones de venezolanas arrechas dispuestas a sacarlo de su puesto por falta de toallas sanitarias, como dice el primer twitt que copié arriba.

Para el gobierno, sin embargo, las toallas sanitarias tienen una gran ventaja que no tienen los productos de alimentos: no se echan a perder. Así que es en el fondo, mucho más fácil la logística de importación y distribución de las toallas. El problema son los números: una vez al mes casi la mitad de la población venezolana tiene urgente necesidad del producto. Estamos entonces hablando de importar y distribuir millones de unidades todos los meses, per secula seculorum, o hasta que haya una empresa nacional con la capacidad para suplir tal demanda.

En el país del trueque, de las expropiaciones de circo, de los billones de armamentos comprados inutilmente pondremos un carteloncito:


URGENTE! Para preservar la revolución se cambia barril de petróleo por unas cajas de toallas sanitarias.

5 comments:

Daniel said...

Bruni

Mientras se consiga cerveza creo que la revolucon va sobrada....

Bruni said...

Daniel, no minimices el poder de una venezolana arrecha....

Daniel said...

No lo minimizo, y la advertencia viniendo de ti menos! :)

liz said...

A Daniel no le falta razón... Pero, honestamente, esto es el acabose!!!

El otro item -hecho del mismo material- que está faltando, son los pañales desechables.

Yo recuerdo el uso de pañales de tela. Bastante que ayudé a mi mamá a lavar los de mi hermano. Eran otros tiempos... y además: había agua! El gran problema en los barrios es que ni siquiera pueden lavar la ropa, mucho menos los pañales.

Pero, jamás en mi vida había visto que no se pudieran conseguir las toallas sanitarias! y creo que mi abuela era la que llegó a usar las de tela. Esta gente nos lleva para atrás como el cangrejo.

Genevieve said...

Sé que es un tema complicado pero mientras menos dependamos del petroleo y sus derivados, una vida mas sana tendremos. Esta una oportunidad unica para las venezolanas para dejar de usar toallas plasticas que nos causan infecciones a las vias urinarias, contaminan el planeta y en las cuales gastamos mucho dinero. Pueden leer un poco sobre el uso de toallas de tela que ahora tienen alitas y son muchas mas frescas y comodas que las malolientes toallas plasticas. Un poco de creatividad y algo de costura y el problema esta resuelto! Yo uso toallas de tela hace mas de 2 años y es la mejor decision que puedo haber tomado para mi salud reproductiva y espiritual.